
A partir de 2026, los habitantes de la Ciudad de México (CDMX) enfrentará una nueva normativa que obligará a la separación de basura en sus hogares. Esta iniciativa tiene como objetivo fomentar prácticas más sostenibles y mejorar las tasas de reciclaje en la capital. La Secretaría del Medio Ambiente de la CDMX ha señalado que la implementación de esta medida es fundamental para mitigar el impacto ambiental de los residuos y contribuir a una ciudad más limpia y ordenada. Asimismo, las autoridades locales llevarán a cabo campañas de concientización para educar a la población sobre la correcta separación de los residuos y su importancia para el medio ambiente. Las nuevas regulaciones buscan involucrar a todos los sectores de la sociedad en la promoción de prácticas responsables, y se espera que esta medida genere cambios significativos en la cultura del reciclaje entre los ciudadanos. Según los informes, la implementación de estos cambios será gradual y contará con el apoyo de diversas instituciones y organizaciones que abogan por la sostenibilidad y el cuidado del entorno. Las autoridades han insistido en que la participación activa de la ciudadanía será crucial para el éxito de esta normativa. Se prevé que este plan no solo ayude a reducir la cantidad de residuos que acaban en los vertederos, sino que también promueva un cambio de mentalidad hacia el reciclaje y la gestión de residuos en la ciudad.

