Los vientos que se han presentado durante esta semana empeoran la calidad del aire, a tal grado de ser perjudicial para la salud, debido al aumento de las partículas pm10 contaminantes microscópicos del aire compuestos por sustancias sólidas, como polvo, hollín, cenizas y metales.
Estas partículas son siete veces más pequeñas que el grosor de un cabello, pero esto es suficiente para generar complicaciones respiratorias.

