
El acuerdo interestatal sobre el uso del agua del Río Grande cobra nuevamente relevancia tras años de disputas legales entre Nuevo México, Texas y Colorado. Funcionarios estatales destacan que la reciente aprobación del acuerdo proporcionará más certeza a los agricultores, negocios y comunidades que dependen directamente del suministro de agua en el sur del estado.
El conflicto se origina en el Pacto del Río Grande de 1938, ratificado por el Congreso de Estados Unidos para regular la distribución del agua entre los tres estados. De acuerdo con este pacto, Nuevo México debe entregar una cantidad específica de agua a la presa Elephant Butte.
No obstante, en 2013, el estado de Texas interpuso una demanda contra Nuevo México y Colorado, alegando que el bombeo excesivo de aguas subterráneas en territorio nuevo mexicano estaba disminuyendo el flujo de agua que debía llegar a Texas.
Dicho conflicto desencadenó años de negociaciones y propuestas legales para establecer una distribución adecuada del agua del Río Grande. En junio de 2024, la Corte Suprema rechazó una propuesta inicial porque no incluía adecuadamente los intereses del gobierno federal. Luego de nuevas negociaciones entre todas las partes, finalmente se logró aprobar un nuevo acuerdo.
La gobernadora de Nuevo México, Michelle Lujan Grisham, subrayó la importancia de esta resolución para el futuro económico y agrícola del estado.
“Este acuerdo significa que los agricultores del Bajo Río Grande pueden planificar para el futuro; las comunidades tienen certeza sobre su suministro de agua; y los nuevo mexicanos no están expuestos a una responsabilidad financiera que podría haber costado miles de millones”, afirmó la mandataria estatal.
Para los agricultores locales, la crisis del agua ya se ha manifestado en los últimos años. Richard Hobson, agricultor y propietario de Jericho Nursery, afirmó que la sequía y el bajo nivel de los embalses han complicado seriamente el acceso al riego.
“El año pasado, el Río Grande se secó. Hemos comprometido en exceso esta agua y los agricultores ya están sintiendo las consecuencias”, comentó.
Bajo este nuevo acuerdo, Nuevo México seguirá trabajando en proyectos de conservación, monitoreo y gestión del agua en el Valle Bajo del Río Grande, con el objetivo de garantizar estabilidad a largo plazo para las comunidades y el sector agrícola.
Fuente original: Noticias New Mexico
Por Alexandra Callender
29 May, 2026

