La selección de España regresó a una final de un torneo internacional 16 años después de su última presencia, tras imponerse por 2-0 a Francia en las semifinales disputadas en el Dallas Stadium. El conjunto dirigido por Luis de la Fuente confirmó su gran momento competitivo con una actuación sólida en todas las líneas, en la que los goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro marcaron la diferencia.
Desde el arranque, España impuso condiciones con una propuesta de posesión alta y presión constante, que le permitió controlar el ritmo del partido y limitar las opciones de Francia. En el minuto 22, Oyarzabal abrió el marcador desde el punto de penalti después de una infracción dentro del área, una acción que reflejó la contundencia y disciplina táctica de la selección española durante todo el torneo. Ya en el segundo tiempo, Pedro Porro sentenció el resultado con una definición que dejó sin reacción al conjunto francés.
Para Francia, la derrota supuso un golpe duro tanto en lo deportivo como en lo anímico. El equipo galo, que llegaba con aspiraciones de pelear por el título, quedó eliminado en semifinales y se encamina ahora a cerrar un ciclo bajo la dirección de Didier Deschamps, quien deja el cargo tras 14 años al frente del seleccionado. En medio de ese cambio de etapa, el nombre de Zinedine Zidane aparece con fuerza como principal candidato para asumir la conducción técnica y encabezar una nueva reconstrucción.
Una España firme en defensa y eficaz en ataque
La fortaleza defensiva ha sido una de las grandes claves del recorrido español en el torneo. Hasta esta semifinal, el equipo apenas había recibido un gol, obra de Bélgica, un registro que evidencia la seguridad de su bloque defensivo y la capacidad del grupo para sostener su plan de juego con orden y concentración.
En el plano ofensivo, Mikel Oyarzabal se consolidó como una de las figuras del certamen. Su anotación ante Francia no solo encaminó la clasificación a la final, sino que también le permitió igualar una marca histórica con cinco goles en esta edición, alcanzando registros que en el pasado firmaron referentes como David Villa y Emilio Butragueño. Su rendimiento lo confirma como una pieza indispensable en el presente de la selección española.
España se acerca a un nuevo título
La última vez que España conquistó un título internacional de esta magnitud fue en Sudáfrica 2010, cuando venció a Países Bajos en la final gracias al recordado gol de Andrés Iniesta. Ahora, 16 años después, la Roja vuelve a estar a un paso de otro campeonato con una generación renovada, pero con la misma ambición de siempre.
Francia, en cambio, deberá enfocarse en el partido por el tercer puesto mientras define el futuro de su proyecto deportivo. La salida de Deschamps marca el cierre de una etapa exitosa, y la posible llegada de Zidane representa una apuesta por renovar ideas y relanzar al equipo de cara a los próximos desafíos internacionales.
La final promete ser un duelo de alto nivel entre selecciones con peso histórico y presentes distintos, pero con objetivos igualmente exigentes. España llega respaldada por su solidez defensiva y su eficacia en ataque, mientras que Francia afronta una transición importante en busca de recuperar impulso y estabilidad.
Recursos adicionales
Para más información sobre estadísticas, calendario y detalles de los partidos, se puede consultar la página oficial de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) en UEFA.com.
Fuente original: Noticias Corpus Christi
15 Jul, 2026

