Noticias El Centro – San Diego, CA — Alison Vargas, de 15 años, y su hermana Amanda Vargas, de 18, aseguran que las últimas tres semanas han estado marcadas por la ansiedad, el miedo y la incertidumbre luego de que su madre fuera detenida por agentes de inmigración y trasladada al centro de detención de Otay Mesa.
“Estoy en tanto estrés que ni me dan ganas de comer. Nomás estoy pensando en mi mamá. ¿Qué está haciendo ella? ¿Cómo está ella?”, Alison Vargas.
Las hermanas dicen que su madre, Xochitl Antunez, ingresó a Estados Unidos a los 6 años, en 1989. En el año 2000 fue detenida y deportada a México. Tiempo después regresó al país por el cruce peatonal de San Ysidro.
En 2019 volvió a ser detenida afuera de su casa y trasladada a un centro de detención migratoria.
“Tenía seis meses en total. Y luego los otros siete meses la tuvieron en Texas. La llevaron a Texas sola. Y luego de Texas la soltaron”, Alison Vargas.
Las hermanas explican que en 2020 su madre fue liberada y regresó a San Diego para reunirse con ellas. Posteriormente solicitó protección migratoria y obtuvo una suspensión temporal de deportación.
Durante los últimos años, aseguran que Antunez acudió regularmente a sus revisiones con autoridades migratorias. Sin embargo, en abril recibieron una carta que cambió su situación.
“Pues era un shock. No sabíamos qué hacer. Y cuando fuimos allá, todo pasó bien rápido. Pues no tienes nada y te vamos a detener y vas a ser deportada el viernes”, Amanda Vargas.
De acuerdo con las hermanas, su madre presentó documentos relacionados con un nuevo proceso migratorio, pero autoridades les informaron que aún existía una orden de deportación activa.
Desde su detención en Otay Mesa, las jóvenes aseguran que la salud de su madre se ha deteriorado.
“Estaba muy enferma y los médicos no le quieren dar la insulina porque dicen que está muy cara. Y mi mamá sí tiene diabetes, tiene depresión y ahorita agarró una enfermedad ahí porque la comida no está bien o no le están dando comida”, Alison Vargas.
Las hermanas visitaron a su madre durante el fin de semana del Día de las Madres y aseguran que ella se desmayó al inicio de la visita.
“Se desmayó mi mamá y ellos nomás dijeron: ‘No, va a estar bien, va a estar bien. Pero ustedes se tienen que ir ya’. Y nosotros: ‘¿Cómo nos vamos a ir si está en el piso?’”, Alison Vargas.
Ahora ambas jóvenes viven junto a su abuela, quien es ciega, mientras intentan continuar con sus estudios y responsabilidades familiares.
Amanda Vargas, quien recientemente fue aceptada a la Universidad Estatal de San Diego, aseguró que decidió asistir a un colegio comunitario para poder trabajar y apoyar económicamente a su familia.
“Quiero estar ahí para mi abuela y mi hermanita, porque como no está mi mamá, quiero que ellos estén bien. Y yo voy a estar bien si ellos están bien”, Amanda Vargas.
La joven también expresó preocupación por otras familias inmigrantes que atraviesan situaciones similares.
“No es justo. Todas las familias están sufriendo y hay niños más menores que nosotros que están pasando lo mismo o peor”, Amanda Vargas.
En un comunicado, ICE informó que Xochitl Antunez ingresó ilegalmente a Estados Unidos y fue deportada en el año 2000. La agencia indicó que posteriormente volvió a ingresar al país, fue nuevamente ordenada deportada por un juez de inmigración y más tarde regresó otra vez sin admisión ni inspección, lo cual califican como un delito federal.
Sobre las denuncias médicas hechas por la familia, ICE aseguró que las personas detenidas en el centro de detención reciben “el más alto nivel de atención médica” y que la salud de los detenidos “es una prioridad”.
El abogado de inmigración Alex Galvez señaló que las suspensiones temporales de deportación ya no garantizan protección automática.
“Si has sido beneficiario de un ‘stay of removal’, si has sido parte de estos programas o de una orden de supervisión, no quiero que tengan la confianza de que se les va a dar una extensión automáticamente. Hablen con su abogado de inmigración antes de presentarse a la próxima cita”, Alex Galvez.
Las hermanas Vargas iniciaron además una campaña en GoFundMe para ayudar con los gastos legales de su madre.

